lunes, 29 de diciembre de 2008

PALABRAS! PALABRAS PALABRAS!



Palabras, Palabras y más Palabras es lo que leo dándome una vuelta por los diferente blogs por los que me paseo como Águila Joánica divisando y luego perforando con los ojos cansados del "Presbítero", como dice la Segunda Epístola de San Juan, que quiere decir "anciano", escrutando con el tamiz de la seda pero con el filamento del metal, los diferentes y variopintos comentarios de los actuales "gladiadores cristianos". Leo asiduamente el blog de un ex Fraile que, por lo general, me adhiero a sus reflexiones que, con gran carga de exégis teológica, la mayoría de veces, pero que también, en ocasiones, leo el entrebigado de un dolor proviniente de una experiencia vivida dentro de la Iglesia. Pero esto, humanamente hablando, es "cuasi normal", en cambio, en otros blogs, que se hacen bajo epígrafes de místicos y religiosos, no encontramos con una religiosidad producto de la mediocridad de nuestro días que, como en la mayoría de actos de nuestras vidas, NI SOMOS AUTÉNTICOS, NI NOS MANIFESTAMOS CLARAMENTE COMO SEGUIDORES DE CRISTO y, NI MUCHO MENOS, SOMO AQUELLOS CRISTIANOS QUE EN LOS FOROS ROMANOS ENTREGABAN SU VIDA ESCRIBIENDO SOBRE LA ARENA EL CRISMÓN DE LOS HERMANOS CRISTIANOS: " IGZÍS" , acróstico que significa: Jesús Cristo Hijo de Dios Salvador, en cuyo lateral se dibujaba un "pez". No ahora lo que se lleva y es moderno con tintes de intelectualidad es ser "Confuso, andrógino, hermafroditas, ecléctico religioso y un largo etcétera que nunca terminaríamos de adjetivizar que, como se dice en el Título de hoy, no son más que Palabras, Palabras, Palabras, como se pone en boca de San Francisco de Asís cuando conversa con Bernardo da Quintavalle, en la película. " Hermano Sol Hermana Luna". Hoy se necesitan y lo digo dirigido sobre todso al que suscribe, Cristianos claros, transparentes, valientes y con voz que retumba por doquier. Cristianos que no aliñen el "trampó" sino que se definan y se postulen indubitativamente por su condición poruqe, ser Cristiano, es ser JESÚS mismo y, como dijo E. Renán, después de Cristo el único cristiano es frtancisco de Asís, y me niego rotundamente a que la Iglesia esté huérfana de hijos místicos de Cristo. Salid fuera, mejor, salgamos fuera y gritemos de una vez por todas que somos Cristianos con C mayúscula y no con boca de pez que a penas se nos ve y mucho menos se nos oye. Dejemos de revestir nuestro cristianismo de telas y sedas eclécticas y seamos verdadermente portaestandartes de la bandsera de Cristo a imagen y semajanza de los antiguos gladiadores verbales del cristianismo de los primeros siglos y pongamos el "IGZIS" por todo por donde pasemos en nuestra vida cotidiana.
"Palabras, Palabras, Palabras Bernardo, hubo un tiempo en que creí en las Palabras"
FERNANDO VIDAL DE VILLALONGA ROCA. FRANCISCANO SEGLAR.

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