jueves, 25 de diciembre de 2008

Hoy ha nacido el Señor.

El Rey de la paz ha sido glorificado y toda la tierra desea contemplar su rostro.
Alabad, siervos del Señor, alabad el nombre del Señor. Bendito sea el nombre del Señor, ahora y por siempre: de la salida del sol hasta su ocaso alabado sea el nombre del Señor.
El Señor se eleva sobre todos los pueblos, su gloria sobre los cielos. ¿Quién como el Señor, Dios nuestro, que se eleva en su trono y se abaja para mirar al cielo y a la tierra?
Levanta el polvo al desvalido, alza de la basura al pobre, para sentarlo con los príncipes, los príncipes de su pueblo; a la esteril le da un puesto en la casa, como madre feliz de hijos.
En alabanza y gloria de Cirsto. Amén.

No hay comentarios: