"Lo llamaré Abismo Insondable, Insaciable, Implacable, Infatigable, Insatisfecho. El que nunca ha dicho a un desdichado ser humano: ¡ Basta ya!.
- No es bastante! , gritó, No es bastante! Si quieres saber hermano LEÓN lo que Dios me ha dicho sin tregua durante estos tres días y estas tres noches en la gruta, escucha bien: "No es ¡bastante!"......."Pero ya no puedo más", lloriquea el hombre. "¡Aún puedes!" responde DIOS. "¡Estallaré!", lloriquea el hombre. "¡Estalla!" responde DIOS.
La voz de FRANCISCO enroqueció y una GRUESA LÁGRIMA brotó de sus ojos. Sentí lástima por él.
Qué quiere de ti ahora?, dije, irritado.
No has reconstruido San Damiano? - No es bastante!
No has abandonado a tu padre y a tu madre? - No es bastante!
No has besado al leproso? - No es bastante!
Qué pretende ahora?".
Este pasaje del libro " EL POBRE DE ASÍS " de NIKOS KAZANTZAKI, a pesar de haber sido objeto de críticas al presentar, por una parte, a un Dios exigente e implacable y, por la otra, a un San Francisco que basa su espiritualidad en el sufrimiento como vehículo de comunicación con Dios, PARA MI, es una expresión increíble del Intenso, Profundo y trascendente AMOR TRINITARIO reflejo "Exacto" del AMOR ENTREGADO DEL HIJO AL PADRE. Un coloquio extático entre la Santísima Trinidad y el "humus existencial", si es verdadero, responderá siempre a la acción dinámica intratrinitaria de Donante y Donado.
No quiero dejar de referirme a la excelsa y sublime figura del hermano LEONE que, a pesar de parecer que está en un segundo plano, es el reflejo del hombre en el mundo que, siguiendo las huellas de Jesús tan sólo lo conoce por los indicios y las evidencias pero que le falta la Experiencia del ENCUENTRO.
LEONE.
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