
Hasta cuándo, por fin, me olvidarás, Señor? Hasta cuándo apartaráas tu rostro de mí?
Hasta cuándo estaré cavilando en mi alma y durante el día tendré dolor en mi corazón?
Hasta cuándo se me sobrepondrá el enemigo? Mira y óyeme, Señor, Dios mío.
Da luz a mis ojos para que no me duerma en la muerte, para que no diga a mi enemigo: " Le he vencido ".
Los que me atribulan se gozarán si caigo; pero yo espero en tu misericordia.
Mi corazón saltará de gozo en tu socorro; cantaré al Señor; que me hizo bien, y salmoniaré al nombre del Señor altísimo.
Te alabaré, Padre santísimo, Rey del cielo y de la tierra, porque me has consolado.
Tu eres mi Dios salvador; actuaré con confianza y no temeré.
El Señor es mi fuerza y mi alabanza y se ha hecho mi salvación
Tu diestra, Señor, se ha engendradode poder; tu diestra, Señor, ha herido al enemigo, y has abatido con el poder de tu gloria a mis enemigos.
Que lo vean los pobres y se alegren; buscad a Dios, vivirá vuestra alma.
Que lo alaben el cielo y la tierra, el mar y cuanto en ellos se mueve.
Porque Dios salvará a Sión y se reedificarán las cicudades de Judá.
Y habitarán allí y la adquirirán en herencia.
Y el linaje de sus siervos los poseerá y los que aman su nombre habitarán en ella.
(Salmo 13 - TIEMPO DE ADVIENTO DEL SEÑOR Oficio de SAN FRANCISCO DE ASÍS ).
El ADVIENTO tiempo de reflexión y de Espèranza, tiempo muy querido por nuestro Padre San Francisco de Asís, tiempo para interiorizar y hacer prospección espiritual en nosotros mismos e iniciar el asecenso del camino de las sombras al encuentro de la LUZ: LA NATIVIDAD DEL SEÑOR, en la que la ecloción es tan grande que ILUMINA TODA LA TIERRA y a todos los HOMBRES. Dejemos atrás las sombras y predispongamos nuestro corazón a recibir al SEÑOR.
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